martes, 3 de mayo de 2011

Princesas del pueblo…

Todavía recuerdo la mañana del 22 de Mayo de 2004…Un día lluvioso en que republicanos y monárquicos estaban frente a sus televisores expectantes de ver cómo sería la boda de nuestros “herederos al trono”. Por primera vez en nuestro país, se convertiría en reina una mujer plebeya, divorciada, una periodista con carácter… Ingredientes perfectos para entrar en el club de princesas del pueblo.
Me acuerdo perfectamente de ese día 22, el bar de la universidad lleno de niñas cotillas, cafés, pastas, tés y decenas de cigarrillos consumiéndose para celebrar lo que sería el evento del año. Mi opinión: ¡Cuánta frialdad!
Hace unos días William y Kate eran los protagonistas, mi ubicación tras siete años: mi puesto de trabajo. La viví con la misma emoción, nervios, risas y expectación por ver la que sería la nueva “Diana”. Grata sorpresa en todos los sentidos, el vestido, los invitados y…EL INVITADO: el padre de Dodi Al-Fayed, sin duda la que viví con más emoción. No me veía capaz de poder sobreexcitarme tanto en una boda ajena…Y es que el gesto de invitar al que acusó directamente de asesinato al padre y al abuelo de la muerte de Diana, me puso la piel de gallina y un par de lagrimitas tontas en mi cara. Nervios, risas y rajadas con mis nuevos compañero de “café”. ¿Qué vida más hipócrita verdad? Muchos critican el mundo rosa y en el momento en que la novia asomaba por la abadía de Westminster, todos se levantaron de su silla para vivir ese momento tan histórico…
Todas las miradas estaban puestas en las y los asistentes al enlace, especialmente en los vestidos elegidos para tan gran ocasión. Mis predicciones fallaron: “Letizia confiaba en tu no definido pero buen gusto”, pensé cuando la vi salir del hotel… ¿Sombrero, en vez de tocado? ¿Dónde vas con ese vestido tan insípido? ¿Dónde está ese vestido rojo y ese peinado a lo retro español con el que tanto nos deslumbraste en tu primera boda como prometida? Sin duda, DECEPCIÓN.
Pero no se crean, hubo grandes sorpresas, la mejor (aparte de la novia, cuyo estilo a lo Grace me dejó prendada) su hermana Pippa Middleton. ¿Y qué me decís de la novia prometida Charlene Wittstock? Elegancia y sencillez, combinó los dos ingredientes perfectos, también hicieron caso de esa receta Carole Middleton y Victoria Beckham, nunca he sido fan de ésta última pero hay que reconocer que supo estar a la altura, y más estando embarazadísima!
Podría hacer una gran lista de las peor vestidas, maquilladas…El número 1 del ranking Chelsy Davi, una veinte añera preciosa que optó por vestirse como si tuviera cuarenta años más…¿Cuestión de protocolo? Mi opinión: Cambia de estilista.
No atacaré más a Letizia, prefiero pensar que tuvo un mal día…Otra gran decepción: Victoria de Suecia, estoy segura que voy a Zara y encuentro su vestido en mil colores, como se dice en catalán, caaaaaaaaaaaaaaaal?
¿Y qué me decís del pulcro beso? Gracias que se saltaron el protocolo, porque estas bodas son tan frías…Fue rápido, tímido pero desató la locura a todos los presentes.
A veces me pregunto si dentro de palacio todo sigue tan impávido. ¿Os imagináis al príncipe Charles agitando la servilleta a la entrada de los novios? O los invitados gritando: ¡que se besen, que se besen, con leeengua, encima de la meeesa! ¿Cantarán la “Barbacoa”, el “Follow the Leader” y el mítico “Amigos para siempre” de despida? ¿Harán la “Conga de Jalisco”?
Imagino que este tipo de cosas no pasan, o pasan en bodas de otras princesas del pueblo, ¿en la de Belén Esteban por ejemplo? Os anuncio que será nuestra próxima invitada a la butaca. Belén Esteban versus Isabel Presley, dos mujeres de apariencia distinta con muchas cosas en común, no os lo podéis perder…Hasta otro día!!

lunes, 7 de febrero de 2011

Bienvenidos

Gran defensora de los programas que muchos critican y no reconocen ver, adicta a las revistas de prensa rosa y orgullosa de comentarlas en cualquier café. Si te pasa lo mismo…¡éste es tu nuevo blog! Toma asiento y cotillea todo lo que siempre has querido saber sobre nuestras “celebrities”.
¿Quieres saber a quién sentaremos hoy en nuestra butaca?